Elecciones incomparables
Comparar las elecciones del 22 con las actuales no solo es vano, sino que conduce a conclusiones equivocadas. Cada certamen electoral es distinto; trazar paralelismos es un fútil ejercicio de anticipación que puede condicionar negativamente las estrategias de campaña.
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Es cierto que al igual que en las pasadas elecciones, la izquierda tenía un candidato único e indiscutible; que la derecha estaba fragmentada entre una opción que aglutinaba las fuerzas tradicionales y un outsider que renegaba la clase política; o incluso que el centro se había diluido ante los polos de atracción opuestos. Una foto que bien podría representarse actualmente con Cepeda como exponente de una fuerza ya portadora de un cupo a segunda vuelta; Paloma, que con su repunte en las encuestas y tras la victoria en las consultas se ha convertido en atractiva alternativa para los partidos y entra a competir un mismo espacio con Abelardo, quien, a su vez, decidió repetir el libreto de Rodolfo Hernández;........
