Cuidar nuestra casa común
SEÑOR DIRECTOR:
Interesantes artículos fueron publicados en la edición del Jueves y el Viernes Santo, y deben analizarse entrelazadamente. Me refiero al que nos permite reflexionar sobre la importancia del agua, teniendo en cuenta la exposición de la artista Ana González, que nos hace el llamado para que no les sigamos dando la espalda a los ríos, lo que, en parte, es lo que ha llevado a tanto desastre ambiental.
El otro artículo tiene que ver con la exposición de la artista María Jimena Herrera, la cual nos lleva a pensar y a reflexionar sobre la importancia de reutilizar lo que creemos inservible.
Y, finalmente, el texto que se refiere a una investigación sobre cómo el nivel del mar podría inundar zonas de San Andrés, Providencia y Santa Marta. Son tres artículos que nos llevan a pensar mucho sobre la importancia de cuidar nuestra casa común y en cómo abordar, desde la escuela, diversas asignaturas.
Profesor Henry Sarabia Angarita
Protesta de taxistas
SEÑOR DIRECTOR:
Los taxistas que operan en el aeropuerto El Dorado de Bogotá protestan bloqueando la vía de acceso y salida de ese terminal aéreo. Lo hacen reclamando que nadie más que ellos puedan tener la exclusividad de transportar pasajeros desde allí hacia distintos lugares de la ciudad.
Exigen que se les garantice una especie de monopolio para hacer con sus usuarios lo que algunos mejor saben hacer: aprovecharse del desconocimiento de los turistas o visitantes para pasearlos por la capital hasta que explote el taxímetro. Uno de ellos, del aeropuerto hasta el parque de la 93, me cobró $ 55.000. Y con uno de plataforma, por el mismo recorrido pactamos como tarifa $ 18.000.
Wadid Arana D.
La nomenclatura urbana
SEÑOR DIRECTOR:
En Colombia se está perdiendo la costumbre de identificar la nomenclatura de los predios. Si bien las autoridades hacen su mejor esfuerzo por mantener la numeración e identificación de las vías, hoy día buscar un predio se ha vuelto impreciso. Poco a poco vamos cayendo en la costumbre de identificar los inmuebles por el nombre del edificio, por la cercanía a un centro comercial o a algún hito urbano de importancia, no por la nomenclatura.
Hace algunos años Bogotá reordenó la numeración de varias calles y carreras y actualizó la identificación de la nomenclatura, medida que tuvo buena acogida en zonas residenciales, pero con excepciones. Las oficinas de Planeación y de Catastro, las curadurías urbanas y las empresas de servicios públicos deberían velar por el cumplimiento de esta obligación.
Santiago Montejo Rozo
Fiscalía en Paloquemao
SEÑOR DIRECTOR:
Por primera vez tuve que presentar una denuncia en la sede de Paloquemao. Y quedé gratamente sorprendido al encontrar instalaciones modernas, bien presentadas y cómodas, un sistema organizado, rapidez en la atención al ciudadano y, sobre todo, amabilidad de todo el personal, desde los fiscales de turno hasta sus auxiliares y vigilantes. Es bueno hallar oficinas públicas de esta naturaleza.
Enrique Ordóñez V.
