Otra línea roja
El país asiste, con creciente preocupación, a una confrontación inconveniente y promovida por el presidente Gustavo Petro contra la junta directiva del Banco de la República. Lo que comenzó como una diferencia sobre política monetaria, tras la decisión de esta última de subir la tasa de interés al 11,25 % con el sano propósito de mantener a raya la inflación, derivó en el portazo del ministro de Hacienda, seguido de una escalada de ataques, descalificaciones e intentos de ruptura institucional que han llevado a un deterioro nunca antes visto en la relación entre el Ejecutivo y el Emisor.
Las diferencias se ahondan. Al declinar la invitación a participar en un foro organizado por el Ministerio de Hacienda, el gerente del banco, Leonardo Villar, calificó, con razón, de infundadas y contrarias a la verdad las acusaciones recientes del Presidente. Y ayer en el Congreso dijo,........
