Los hipopótamos de la carrera 7.a
La medida correcta de manejo de los hipopótamos invasores de la cuenca del río Magdalena es una crónica de muchos de nuestros males en políticas públicas. La ministra (e) Irene Vélez escuchó opciones y se inclinó, de manera valiente, por la de mayor posibilidad de éxito para proteger el ecosistema, las especies nativas y la población. Medida que también protege generaciones de hipopótamos del futuro. No soy experto en ecología ni en manejo de especies invasoras, pero leo lo que escribe el Instituto Humboldt, profesores de varias universidades, ecologistas e investigadores, y encuentro que la solución de la ministra (e) es la correcta para un dilema complejo (ver, por ejemplo, lo que indica la doctora en Ecología Nataly Castiblanco).
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Se trata de hacerle caso a la ciencia frente al animalismo ético, que sigue buscando opciones y presentándolas como viables, aunque no lo sean. Algunos reciben tribuna como expertos, otros por su representación política. Trato de entender a los animalistas: los hipopótamos son seres sintientes y la muerte violenta de uno solo es inaceptable desde su perspectiva. Pero en el camino quedan manatíes, nutrias, bagres y otras especies que son sacrificadas de forma indirecta por la presencia de un mamífero africano que nunca debió ser dejado libre. Estudios serios también muestran afectación a las comunidades, la pesca y los cultivos (ejemplo, Sara Gabriela Acosta).
Es cierto que debió hacerse manejo desde hace mucho tiempo; también que la acción de algunos animalistas y la credibilidad de las autoridades........
