Paquetes sorpresa
No sé bien cómo llegué a esa parte de la ciudad. A veces no hace falta rebuscar en la memoria para saber por qué estás ahí. Simplemente llegas. Era una calle cualquiera de un barrio periférico cualquiera de una ciudad grande. Nada animaba a entrar a ese establecimiento. Ni la luz blanca que salía del interior. Ni el escalón con la primera baldosa ligeramente rota. Ni la ausencia de voces a pesar de que se veían algunas personas dentro. Aun así, entré. A veces no hace falta saber por qué entras.
El lugar era extraño. Diferente a las tiendas que hay en otras partes de la ciudad. Vendían cosas variadas, nada que pareciera de primera necesidad. La mayor parte del espacio estaba ocupado por unas cajoneras amplias llenas de paquetes. Rebosantes. Paquetes envueltos. Clasificados en tres tipologías distintas sin que, aparentemente, ese orden tuviera que ver exclusivamente con el........
