Moreno Bonilla apaga el botón rojo: el abandono de los mayores y el caos de la teleasistencia en Andalucía
Hay decisiones políticas que se miden en presupuestos. Otras, en titulares. Y algunas, en minutos. Minutos eternos, angustiosos, decisivos. En Andalucía, hoy, una persona mayor puede pulsar el botón rojo de la teleasistencia - el que debería garantizar ayuda inmediata - y quedarse esperando quince, veinte o más minutos sin que nadie responda. Ese tiempo, cuando hay una caída, un infarto o una crisis respiratoria, no es una anécdota: es la frontera entre vivir y morir.
Mientras esto sucede, el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, insiste en que el sistema “funciona con normalidad”. Lo repite desde los atriles, rodeado de cifras y mensajes triunfalistas. Pero la realidad, denunciada por trabajadores y sindicatos en este primer trimestre de 2026, es mucho más cruda: colapsos reiterados, centralitas saturadas y un servicio esencial que ha dejado de cumplir su función básica. El anuncio de parches presupuestarios no oculta que el botón rojo ya no da seguridad; genera miedo.
El diario Público y medios como El Libre han alertado recientemente de un nuevo y sostenido colapso del servicio andaluz de teleasistencia. Ya no es solo el eco de las Navidades; en pleno marzo de 2026, el sindicato CGT ha vuelto a denunciar caídas diarias del sistema informático PNC8, dejando a los teleasistentes a ciegas mientras las llamadas se acumulan. Un colapso grave que afecta a un servicio público que atiende a más de 340.000 personas, muchas de ellas solas y con más de 80 años.
No hablamos de llamadas triviales. La teleasistencia es un servicio de emergencia........
