Semana de pasión
Dicen que el cristianismo es la herencia que Roma le dejó al mundo; esta afirmación tiene suficientes argumentos históricos, fue el emperador Constantino quien dio los primeros pasos en ese sentido, pese a haber sido uno de los hipotéticos perseguidores de los palestinos que multiplicaban las ideas acerca de un Cristo Dios para borrar las imágenes de un Jesús revolucionario, el hombre que hizo de las cenas un hecho familiar. Jesús partió en dos los contenidos bíblicos, antes de él y después de él. El Antiguo Testamento (AT) nos ofrecía un dios guerrero y parcializado, y el Nuevo Testamento (NT), uno de amor y justicia social.
A Roma no le interesaba la religión que tuvieran sus conquistados, de hecho, adoptó costumbres y dioses de otros lugares en un sincretismo ilímite. De Egipto trajeron a Isis, analogándola con la Virgen María; de Anatolia a Cibeles, de Grecia a Dionisio; Vulcano en Roma era el Hefesto de Grecia; Esculapio fue en Roma lo que........
