Adiós, Alfredo Bryce
Presidente de la Sociedad Peruana de Filosofía, profesor universitario
Por eso no hay oscuridad trágica en su narrativa ni lectura gris de la vida en general, sino la aceptación jubilosa de que es posible que nunca nos irá mejor y que eso no importa porque no hay mañana ni futuro, tan solo un realista carpe diem que nos obliga a disfrutar del momento con el mayor regocijo. No con la irresponsabilidad del que asume que todo se acabará y hay que romperlo todo, sino con la radiante conciencia de que es totalmente probable que el mismo porvenir sea una........
