Gobernar o sobrevivir
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El problema no es solo de personas, sino también de reglas e incentivos. El diseño institucional peruano –un presidencialismo con herramientas de control como la vacancia por incapacidad moral y la cuestión de confianza– ha terminado por generar un desequilibrio permanente. Lo que en teoría debía servir como un instrumento del balance de poderes se ha convertido, en la práctica, en un arsenal para la confrontación.
A ello se suma la debilidad estructural de los partidos políticos. Sin organizaciones sólidas, los presidentes llegan al poder sin respaldo parlamentario consistente, sin cuadros técnicos suficientes y sin capacidad real de articulación. El Congreso, por su parte, altamente fragmentado y dominado por agendas particulares, opera sin mayorías claras ni proyectos cohesionados. El resultado es un sistema en el........
