De los ordenadores primitivos del programa Apolo al "piloto automático" de Artemis: así ha cambiado la tecnología para (re)conquistar la Luna
De los ordenadores primitivos del programa Apolo al "piloto automático" de Artemis: así ha cambiado la tecnología para (re)conquistar la Luna
Los expertos afirman que esta segunda carrera espacial arranca con elementos novedosos, el poder de la supercomputación y, sobre todo, con más estándares técnicos y de seguridad
Artemis II: así es la primera misión tripulada que viaja a la Luna en 54 años (aunque sin pisarla)
Sala de control de la NASA durante la misión Apolo 11. / Bcn
Ir a la Luna es igual de complejo hoy que hace medio siglo pero en su día, en los albores de la carrera espacial, el programa Apolo consiguió hacerlo con un ordenador de 32 kilogramos y con menos potencia que cualquier móvil actual mientras que ahora, tras la presentación de los primeros planes para crear bases humanas permanentes en el suelo terrestre, Artemis aspira a lograrlo con naves en "piloto automático" y tecnologías hasta ahora inéditas en el terreno espacial. Según afirman los expertos, en apenas unas décadas la ciencia espacial ha avanzado a pasos agigantados pero, aún así, todavía no está claro si los avances científicos y técnicos logrados hasta la fecha permitirán a nuestra especie vivir en la Luna. Sobre todo porque, a diferencia de lo que ocurría en los años sesenta, ahora el riesgo se calibra de una forma muy distinta.
"Las primeras misiones Apolo despegaron con ordenadores bastante simples y con astronautas casi autodidactas. Recordemos, por ejemplo, que los pioneros de la Apolo 11, "Buzz" Aldrin y Neil Armstrong, tuvieron que pilotar el módulo de descenso para llegar a la Luna", recuerda Josep M. Trigo-Rodríguez, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC/IEEC). En esta misma línea, el escritor Andrew Chaikin explica en 'A Man on the Moon', uno de los relatos más exhaustivos del programa Apolo, que en la primera gran carrera a la Luna la tecnología no solo era más rudimentaria sino que, con el fin de ganarle la batalla a la Unión Soviética, Estados Unidos asumió riesgos tanto técnicos como humanos ahora impensables. Artemis aspira a tomar el relievo a esta filosofía desplegando tecnología más potente, astronautas más formados y mayores estándares de seguridad para ver si así la humanidad logra (re)conquistar la Luna.
Los expertos coinciden que durante el programa Apolo se asumieron riesgos tanto técnicos como humanos ahora impensables y que obligan a Artemis a redoblar sus protocolos de seguridad
Los expertos coinciden que durante el programa Apolo se asumieron riesgos tanto técnicos como humanos ahora impensables y que obligan a Artemis a redoblar sus protocolos de seguridad
Un cohete reutilizado y una nave automática
Hay cuestiones en las que la tecnología no ha avanzado tanto como se podría creer. Por ejemplo, en el caso del cohete. El vehículo que utiliza Artemis, de hecho, no es mucho más grande que el Saturno V de los años sesenta, pero supera a su antecesor en rendimiento gracias a motores más potentes, propulsores sólidos y sistemas de control modernos que optimizan el combustible. Y parte de esto, curiosamente, se ha logrado reutilizando varios motores de la era Atlantis que, además, ya han viajado varias veces al espacio. Según algunas estimaciones, el desarrollo de este cohete ha costado unos 31.600 millones de dólares y 15 años de trabajo y, justamente por eso, son muchas las voces del sector que han denunciado que se trata de cifras totalmente desorbitadas para un instrumento que, a la larga, no está claro que pueda seguir utilizándose debido a sus limitaciones técnicas y a su elevado coste por lanzamiento.
A la izquierda, el Saturno V, cohete que llevó a los astronautas a la Luna en los años 60; a la derecha, el SLS, el cohete del programa Artemis para regresar a la Luna. / NASA
Según señalan varios expertos, la gran revolución de Artemis es todo lo que este programa ha logrado automatizar. Gran parte del vuelo de esta semana hacia la Luna, de hecho, se realiza en "piloto automático" y sin apenas intervención de los astronautas. Según explica Mariella Graziano, directora de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Segmento de Vuelo de GMV, la gran ventaja de Artemis es justamente el "salto hacia sistemas autónomos, digitales y pensados para operar de forma continua en la Luna". El ejemplo más claro, afirma, son los sistemas de vuelo del programa, diseñados para ser mucho más autónomos y hasta para gestionar contingencias complejas en tiempo real. En esta misma línea bromeaba hace unos meses el ingeniero Carlos García Galán en una entrevista con EL PERIÓDICO, en la que decía que algún día las naves de Artemis serán tan automáticas que los astronautas podrán decirle "Orión, llévame a la Luna" y directamente dejarse llevar.
Interior de las naves lunares: a la izquierda, el módulo de comando de Apolo 11; a la derecha, la nave Orión, diseñada para futuras misiones del programa Artemis. / NASA
La nave Orión destaca por sus sistemas autínomos y digitales, que algún día podrían incluso funcionar como el asistente de un móvil
La nave Orión destaca por sus sistemas autínomos y digitales, que algún día podrían incluso funcionar como el asistente de un móvil
Graziano también destaca la novedad de los trajes espaciales de nueva generación (xEMU) " más flexibles, ergonómicos y robustos, diseñados para exploración prolongada en superficie y no solo para caminatas puntuales". O las enormes mejoras en ámbitos como la navegación o las comunicaciones en el espacio. Todo estos cambios, afirma la experta, son los que finalmente permiten replantear las misiones a la Luna ya no como algo puntual sino como un proyecto de largo alcance. "Frente a las estancias de pocos días del programa Apolo, gracias a estas mejoras ahora Artemis ya se puede plantear operar durante periodos mucho más largos, con sistemas de soporte vital avanzados y una logística pensada para misiones recurrentes", comenta esta especialista.
Comparativa entre generaciones de exploración espacial: a la izquierda, los astronautas del Apollo 11; a la derecha, los integrantes de Artemis 2. / NASA
El problema del escudo térmico
Entre los puntos débiles de Artemis está el escudo térmico de la nave Orión, donde viajan los astronautas. Según explica el divulgador científico Josep Calatayud, creador del canal especializado en espacio 'Control de Misión', en las primeras pruebas técnicas realizadas este elemento no resistió muy bien la reentrada en la atmósfera y, de hecho, tal y como mostraron análisis posteriores, no está muy claro qué habría pasado en caso de que la nave hubiera estado tripulada. En este caso, la NASA ha optado por diseñar un plan de regreso alternativo, hasta ahora nunca testado, en vez de reemplazar del todo el escudo térmico ya que, en ese caso, la tarea podría demorar varios años más. "Los astronautas de Orión deberán sobrevivir a la velocidad y a la temperatura más altas jamás registradas en una misión así", afirma.
Noticias relacionadas y más
Guillermo González, ingeniero español en la misión Artemis a la Luna: "Europa proporcionará oxígeno y agua a los astronautas"
¿Cuándo volveremos a la Luna? Trump hace tambalear el plan de la NASA y China prepara un 'sorpasso'
La NASA selecciona a una empresa española para rastrear la misión Artemis a la Luna: "España será clave para garantizar un viaje seguro"
El escudo térmico de la nave aguantó a duras penas las pruebas técnicas por lo que se ha apostado por diseñar un plan de aterrizaje distinto
El escudo térmico de la nave aguantó a duras penas las pruebas técnicas por lo que se ha apostado por diseñar un plan de aterrizaje distinto
Si ahora podemos hablar de todas las debilidades y fortalezas de Artemis es porque, a diferencia de lo que ocurrió durante el programa Apolo, que se lanzó un poco a ciegas, ahora disponemos de tecnologías para estudiar de antemano el funcionamiento de todos los elementos de la misión. "Se realizan simulaciones para estudiar desde el movimiento del aire alrededor del cohete hasta cuestiones como la combustión o los sistemas de control. Todo esto nos proporciona una información inédita sobre la misión y nos permite ser más exigentes", comenta Miquel Sureda, ingeniero aeroespacial de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). "Ya no estamos en una carrera espacial en la que hay que ganar por ganar. Ahora queremos volver a la Luna pero con más estándares técnicos y de seguridad", comenta el especialista.
Suscríbete para seguir leyendo
Altos oficiales de EEUU y la OTAN consideran a las bases de Rota y Morón claves para la estrategia del Pentágono y la defensa de Europa
Luz verde a la primera terapia para la hipertensión resistente que combina cuatro principios activos en una sola pastilla
La histórica Juvé & Camps abandona la denominación de origen Cava y se pasa a Corpinnat
Multas a los propietarios de viviendas con setos o árboles que incumplan estas medidas: lo dice la ley
Los hospitales de Vic, Igualada, Terrassa, Mataró y Calella compran un lote conjunto de robots quirúrgicos: 'Nos hemos ahorrado un 21% del coste
Dasatinib, así es el fármaco ya aprobado para ciertos tipos de leucemia que reduce la inflamación asociada a la psoriasis
Repsol aviva la batalla de los descuentos en gasolineras y amplía las rebajas extra por la guerra
Una lluvia de sentencias exige a ayuntamientos catalanes devolver un impuesto a empresas cerradas durante la pandemia
El drama de Alicia Parra, no diagnosticada de autismo hasta los 46 años: "Me fui haciendo cada vez más invisible, me sentía una extraterrestre"
Bagà acogerá el futuro Centro de Alto Rendimiento en altura de Catalunya
Uno de cada diez adolescentes consume porno a diario: los expertos piden educar más allá del "ten cuidado"
De los ordenadores primitivos del programa Apolo al "piloto automático" de Artemis: así ha cambiado la tecnología para (re)conquistar la Luna
Laura Morán, psicóloga y sexóloga: "El clítoris debería aparecer en los libros de texto"
Refuerzo escolar y talleres a medida para integrar a los adolescentes emigrados a El Prat: "Si me equivoco lo vuelvo a intentar"
Entrevista con Alba Bou, alcaldesa de El Prat de Llobregat
La Policía Nacional investiga la agresión de la madre de un alumno a una profesora en Alicante
