60º aniversario de la Caputxinada: cuando estudiantes y religiosos hicieron frente común contra Franco
60º aniversario de la Caputxinada: cuando estudiantes y religiosos hicieron frente común contra Franco
El convento de Sarrià que acogió en marzo de 1966 la fundación del sindicato estudiantil universitario y el encierro posterior ante la amenaza policial reúne a veteranos de la cita
Quim Boix: «Mi tortura desencadenó la manifestación de los sacerdotes»
De izquierda a derecha, Boix, Penelas, Claret, Solé. Colom y Mas-Colell, este lunes en los Caputxins de Sarrià. / Jordi Otix / EPC
La Caputxinada ha cumplido este año su 60º aniversario y el convento de Sarrià en el que tuvo lugar ha acogido un homenaje a aquella asamblea fundacional del Sindicat Democràtic d’Estudiants de la Universitat de Barcelona (SDEUB) que acabó en un encierro e hizo historia. El acto ha empezado con un dato: tres de los frailes que formaban parte de los Caputxins de Sarrià ese día, el 9 de marzo de 1966, siguen vivos.
Así lo ha anunciado otro religioso de la comunidad, Fra Eduard. Uno de los ‘supervivientes’ es Enric Castells, que ha recibido un gran aplauso de los cerca de 200 asistentes, entre los que figuraban el ‘expresident’ José Montilla y el exalcalde Xavier Trias, y la teniente de alcalde de Barcelona Laia Bonet. Los otros dos supervivientes están en la enfermería: el padre Lluís de Reus, que fue el primero que habló con la policía franquista que vino a reprimir a los estudiantes reunidos y Jordi Marquet, cocinero. “Suyas eran las lentejas que muchos de vosotros comisteis entonces”, ha advertido fra Eduard a los presentes.
“Es un placer y un honor estar al lado de los que me acompañan”, ha empezado el periodista Andreu Claret, moderador del coloquio celebrado para conmemorar la asamblea, que acabó en encierro bajo vigilancia policial y a la que asistió con 19 años.
Pistola sobre la mesa
La asamblea fundacional de aquel 9 de marzo no podía producirse legalmente pero estaba anunciada desde un mes antes. La policía franquista sabía que se haría, pero no sabía dónde. Y los capuchinos fueron colaboradores necesarios para que tuviera lugar.
Claret ha recordado que de entrada la voluntad era dar a conocer el sindicato sin esconderse. Y ha citado el encuentro de Quim Boix, alumno de Ingeniería y uno de los delegados sindicales que montó aquello, con un........
