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Lisenda Pascual, psicóloga: “Darles una paga a tus hijos sin formarlos es como darles un smartphone sin educación: es negligente”

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14.06.2026

Videopódcast 'Sobre (vivir) a la crianza'

Lisenda Pascual, psicóloga: “Darles una paga a tus hijos sin formarlos es como darles un smartphone sin educación: es negligente”

Hablamos con Lisenda Pascual y Jordi Martínez sobre cuándo empezar a dar dinero a los hijos, cuánto, para qué y cómo evitar que la economía familiar se convierta en otro campo de batalla

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¿Cuándo empezamos a dar la paga semanal a nuestros hijos? ¿Con cuánto dinero? ¿A cambio de algo o porque sí? En el nuevo episodio de ‘Sobre (vivir) a la crianza’ abrimos uno de esos melones que parecen pequeños, pero que enseguida se convierten en una conversación enorme sobre autonomía, límites, privilegios, consumo y educación financiera.

Porque a nuestros hijos se lo daríamos todo gratis toda la vida. O casi. Hasta que nos preguntamos si hacerlo todo por ellos, comprarles siempre lo que piden o evitarles cualquier frustración realmente les ayuda a crecer. La paga puede parecer solo una moneda en la mano, pero también puede ser una forma de enseñarles que el dinero sube, baja, se guarda, se gasta y se decide.

Para pensar en todo ello nos acompañan Lisenda Pascual, psicóloga, psicoterapeuta, escritora especializada en infancia y crianza respetuosa y fundadora del proyecto Acompañamiento Familiar, y Jordi Martínez, director del Institut d’Estudis Financers y experto en divulgación y educación financiera. Dos miradas distintas y complementarias para responder a una pregunta que muchas familias nos hacemos tarde: ¿cómo enseñamos a nuestros hijos a relacionarse con el dinero si a nosotras nadie nos enseñó?

Antes de dar dinero, preguntarse para qué

Lisenda Pascual plantea que la pregunta no debería ser solo a qué edad empezar, sino con qué propósito. Antes de poner una paga en marcha, conviene preguntarse si en casa hemos hablado del valor del dinero, de para qué sirve, de qué gastos asumimos como familia y de qué pequeñas decisiones pueden empezar a tomar los niños.

El ejemplo de la mochila resume muy bien el conflicto. Si un niño necesita una mochila para ir al colegio, eso forma parte de sus derechos. Pero si quiere una más cara porque tiene un dibujo, una marca o un diseño concreto, ahí aparece una oportunidad educativa: la familia puede cubrir una parte y el niño ahorrar la diferencia. No se trata de quitarles nada, sino de enseñarles a esperar, priorizar y entender que no todos los deseos son urgentes.

La idea........

© El Periódico (ES)