Adiós al verano de siempre: el calor extremo cambia las vacaciones de los españoles
Efectos del cambio climático
Adiós al verano de siempre: el calor extremo cambia las vacaciones de los españoles
Más viajes a destinos frescos, vacaciones desestacionalizadas, búsqueda de aire acondicionado y refugios climáticos ya definen el 'nuevo verano'
Las 'staycation', vacaciones sin salir de la ciudad, se abren paso: "Me voy a un hotel con piscina y aire acondicionado, y ni tan mal"
Una mujer pasea bajo un paraguas por la zona de comercios de Portal del Àngel de Barcelona, con mucha menos alfuencia debido al calor intenso de estos días. / Jordi Otix / EPC
Maite, 48 años, va cada agosto a su casa de verano cerca de Santander y el pasado fin de semana fue a Comillas con la familia a dar una vuelta. Había tanto turista que se volvió: “No había un sitio libre para comer; hace cinco años no había problema”. Montserrat, jubilada de Barcelona, lleva varios veranos reservando un hotel con piscina en su propia ciudad, para pasar dos o tres noches con su hija. “Hay aire acondicionado y estamos todo el día en una piscina en la azotea que, con la ola de calor, ni tan mal”, asegura. Sergio, 34 años, pasea a su perro beagle por el parque Madrid Río a las 20.45 horas, como decenas de personas más que parecen irrumpir de la nada: “Es que con el calor es a la única hora a la que se puede salir”.
"La gente solo viene a la terraza a desayunar o a tomar algo cuando empieza a atardecer", lamenta un camarero
"La gente solo viene a la terraza a desayunar o a tomar algo cuando empieza a atardecer", lamenta un camarero
Susana (32 años) fue el pasado día 15 a la Verbena de la Paloma de Madrid, donde decenas de miles de personas aborrotaban las calles en una riada jamás antes vista en agosto. “Me voy de vacaciones en septiembre, es más barato y no hace tanto calor”, aseguraba. “Ayer estuve en el Museo de la Felicidad, y hoy nos toca el Prado. En agosto en Madrid se está mucho mejor, se puede aparcar y hacer cosas. ¿Para qué te vas a ir a un sitio lleno de gente?”, se pregunta Maite, auxiliar administrativa que junto a una amiga espera la cola para entrar al Prado a las 18 horas, cuando la entrada es gratuita.“Llevamos 15 días durmiendo fatal por el bochorno; el próximo año alquilamos algo con aire acondicionado”, se queja Inma (42 años), que está de vacaciones en Estepona.
Las altas temperaturas han llenado la playa de Samil, en Vigo, en una imagen inusual. / Pedro Mina
Son solo un puñado de testimonios, pero cada español tiene el suyo. Nuestros veranos cambian. Y nosotros con ellos. Las altas temperaturas nos empujan a transformar nuestros hábitos. Este año, el verano español empezó varias semanas antes de lo habitual con un repentino estallido de calor registrado en mayo. Desde entonces, España ha registrado cuatro olas de calor extremo con temperaturas por encima de los 45 grados y se han batido decenas de récords de temperatura. En Barcelona, por ejemplo, por primera vez en la historia se han rozado máximas de 41 grados.
Según el Observatorio Nacional de Turismo analizando 2025, ‘solo’ el 35% de los españoles eligió agosto para sus vacaciones, frente........
