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La pugna con dos bodegas históricas lleva a Barcelona a estudiar cómo preservar rótulos de locales

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27.06.2026

En el Clot y la Barceloneta

La pugna con dos bodegas históricas lleva a Barcelona a estudiar cómo preservar rótulos de locales

La Bodega Carol ha llevado el caso a los tribunales mientras que la Fermín está negociando una solución para preservar al menos el cartel frontal

Barcelona obliga a retirar los rótulos de una bodega histórica de la Barceloneta para cumplir la norma

El rótulo de la discordia, en el bar bodega Carol. / MANU MITRU / EPC

Dos bodegas de Barcelona se han rebelado contra la orden municipal de retirar rótulos históricos que llevan décadas caracterizándolas. Si hace unos días este diario avanzaba el caso de la Bodega Fermín, en la Barceloneta, donde de momento sus propietarios han eliminado el cartel en bandera (que sobresale en una esquina), ahora se suma el del Bar Bodega Carol en el barrio del Clot. Sus dueños creen que el viejo letrero --que excede ligeramente el ancho permitido para su entrada-- es una señal de identidad de la casa, arraigada en el barrio, y ha llevado el conflicto a los tribunales.

A resultas de ambas historias, el ayuntamiento explica a EL PERIÓDICO que estudia "la posibilidad de introducir ajustes en la ordenanza vigente". "El objetivo es hacer compatible el cumplimiento de la normativa con la preservación de la identidad de establecimientos que, como la Bodega Carol del distrito de Sant Martí, forman parte del imaginario colectivo y son referentes para la ciudadanía", señalan fuentes municipales.

Desde la bodega Carol, Alberto García Moyano, copropietario, tiene claro que no piensa rendirse. Si algo quisieron al coger el traspaso del local en 2015 fue preservar algunos de sus elementos con solera, en el 558 de la calle de Aragó, con Independència. El negocio databa de 1939, según consta en el histórico de sus licencias. "Los anteriores titulares lo regentaban desde 1987, y el rótulo ya estaba allí desde antes, aunque ellos cambiaron las letras", rememora. Estos le habían puesto el nombre de su hija al bar, y así se quedó, hasta que en 2024 llegó el requerimiento municipal para su eliminación. Les había denunciado un supuesto vecino, que a la postre resultó ser una persona involucrada en la parte contraria en un caso que él llevaba como letrado.

Coincidió con el fallecimiento de unos de sus socios, y en medio del luto decidieron alegar contra la orden que enviaba el área de licencias de Sant Martí. Muchos negocios modestos acatan este tipo de órdenes porque enfrascarse en una batalla legal contra la........

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