Trump recluta a empresas privadas para lanzar operaciones ofensivas contra "ciberdelincuentes extranjeros" replicando el modelo de China y Rusia
Trump recluta a empresas privadas para lanzar operaciones ofensivas contra "ciberdelincuentes extranjeros" replicando el modelo de China y Rusia
EEUU cambia las reglas de la guerra cibernética y eleva el riesgo de escalada de los conflictos al dificultar la identificación del gobierno detrás de un ataque
El presidente de EEUU, Donald Trump, autoriza a empresas privadas a realizar operaciones ofensivas contra redes de ciberdelincuentes extranjeras / SAMUEL CORUM / DPA / EUROPA PRESS
Nuevo giro de la política exterior y de defensa de Estados Unidos. La Administración de Donald Trump permitirá que empresas privadas participen en operaciones ofensivas "contra grupos de ciberdelincuentes extranjeros". Hasta ahora, la colaboración se limitaba a proporcionar medios tecnológicos, información sobre amenazas y herramientas, mientras que pasar al ataque quedaba reservado al Ejército y a los servicios de inteligencia. La Casa Blanca argumenta que abrir esta puerta le ayudará a combatir las crecientes amenazas digitales, pero los expertos alertan de los riesgos de externalizar este ámbito de la seguridad nacional.
"Si conviertes el ciberespacio en un territorio donde todo vale y cualquiera puede atacar a quien quiera, puedes estar sentando las bases de un escenario de ciberataques mucho más escalatorio", explica a EL PERIÓDICO Josephine Wolff, directora del Centro Hitachi de Tecnología y Asuntos Internacionales de la Universidad de Tufts, en el área de Boston. "De esta manera, no solo tendremos a todos los delincuentes que ya lanzaban ciberataques, sino que ahora también hay todo tipo de empresas tecnológicas que toman represalias contra ellos", añade.
El principal problema radica en identificar quién ha atacado —si lo ha hecho una empresa a título privado o por encargo de un Estado—, y esa ambigüedad sobre la responsabilidad política y legal abre la puerta a que los gobiernos se laven las manos, especialmente cuando un error de atribución podría convertirse en un incidente diplomático, o bélico, entre Estados.
EEUU da así un salto de eje........
