Eduardo Mendoza: "Parece que Sant Jordi sea el patrono de la venta de libros, de los escritores y los lectores, pero es un intruso"
Eduardo Mendoza: "Soy un bocazas. Como cuando dije que la novela había muerto y me perseguían por la calle con un palo"
El escritor barcelonés regresa a las librerías con 'La intriga del funeral inconveniente', disparatado reencuentro con el detective sin nombre que protagoniza algunas de sus novelas más alocadas
Eduardo Mendoza, pícaro de novela y "proveedor de felicidad", Premio Princesa de Asturias de las Letras 2025
Cinco novelas de Eduardo Mendoza: alegría de escribir irresistible
Eduardo Mendoza, fotografiado en Barcelona después de la entrevista / Jordi Otix
Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943), mirada chispeante, formidable mostacho y tal y cual, atiende desde una cafetería de la zona alta porque, lástima, la pastelería El amigo de los zombis solo existe en 'La intriga del funeral inconveniente' (Seix Barral), la segunda novela que escribe desde que dijo que se retiraba y disparatado reencuentro con ese humor surrealista y alocado que el autor de 'El misterio de la cripta embrujada' reserva para los descabellados casos del detective sin nombre. Pura guasa en forma de demencial intriga que Mendoza compone a partir de un aprendiz de periodista un poco merluzo, un expolicía aficionado al transformismo y una baronesa con mano para los paraísos fiscales.
Dijo que se retiraba, que había acabado con las novelas, y desde entonces ha publicado 'Tres enigmas para la organización' y, ahora, 'La intriga del funeral inconveniente'. Vaya manera más rara de jubilarse que tienen algunos.
Esto es como los accidentes de circulación: si no hubiera mirado por la ventana… Pues si no hubiera dicho aquello no habría pasado nada, pero lo dije y me di cuenta inmediatamente de que era una tontería.
¿Cuánto tiempo aguantó sin escribir?
En el momento mismo de decirlo. Una vez ya me había pasado: había empezado a escribir lo que tenían que ser unas memorias y luego me di cuenta de que no me interesaba nada. Mi medio de comunicación natural es la novela.
¿Es así como nació la trilogía protagonizada por Rufo Batalla?
Exacto, sí. Yo no he hecho cosas muy interesantes, pero he vivido momentos muy interesantes, así que decidí contar como viví todo eso a través de un personaje.
Hay que mantener la dignidad en todas las profesiones, incluso en la de mangante"
Hay que mantener la dignidad en todas las profesiones, incluso en la de mangante"
El detective sin nombre llevaba en el banquillo más de diez años, desde 'El secreto de la modelo extraviada' y le dábamos también por jubilado. ¿Cómo es que se ha animado a recuperarlo?
Me gusta, me divierte. ¿Qué hago, si no? ¿Esperar a ver la serie de televisión? Con los años, una de las cosas que pierdes es la capacidad de entretenerte. Todas las cosas me cansan más, así que me tengo que buscar aficiones. Además, es el personaje que más me representa: burro, desastrado, pícaro… Me........
