La pesca en aguas de Marruecos, otro pulso contra España: de la riqueza del caladero a los barcos amarrados en Barbate
La pesca en aguas de Marruecos, otro pulso contra España: de la riqueza del caladero a los barcos amarrados en Barbate
Los convenios para faenar en territorio marroquí, de los que dependían decenas de marineros barbateños, han sido también pieza fundamental en las negociaciones entre países más allá de la migración o la energía
Un pescador de Barbate cose redes en diciembre de 2011 con la flota amarrada por la falta de acuerdos con Marruecos. / ROMAN RIOS / EFE
Hubo un tiempo en el que Barbate tenía a Julio Iglesias cantando en sus fiestas patronales, un cine de talla europea y uno de los puertos pesqueros más importantes. El mar traía dinero, muchísimo dinero. Aunque las aguas eran de otro, eso sí: del vecino Marruecos. Un país que, consciente de la importancia de sus caladeros, fue tensando la cuerda en las negociaciones, convirtiendo así la pesca en otro pulso más -junto a la migración o la energía- con España y Europa. Las consecuencias las pagó aquel pueblo que vivió años de bonanza: Barbate.
"Marruecos era fundamental para nuestra pesca. De hecho, aquí a sus aguas se les decían 'los caladeros nacionales', fíjate qué contradicción", recuerda Francisco Tamayo, alcalde de este municipio gaditano entre 1990 y 1995. "La localidad creció y multiplicó su población gracias a eso. En la década de los sesenta llegamos a ser incluso el segundo puerto pesquero de toda España -por detrás de Málaga- y la segunda industria conservera, justo después de Vigo".
Un marinero de Barbate iza la bandera marroquí en septiembre de 2014, justo en el día que se estrenaba un nuevo acuerdo de pesca. / Román Ríos / EFE
Pero llegó el momento en que se paró ese ir y venir constante de barcos barbateños a enclaves como Larache. Es fácil: ¿quieres pescar en mi territorio? Dame algo a cambio. O dicho de otra manera: "Los acuerdos pesqueros, de vital importancia para España, han sido utilizados tradicionalmente por Marruecos para obtener mayores compensaciones de toda índole: financieras, comerciales, políticas, territoriales...", señalaron en un artículo científico María del Mar Holgado y María del Sol Ostos, de la Universidad de Granada.
De esta forma, las faenas del mar -y las tantas familias que dependían de ellas- entraron en esa pugna constante entre los gobernantes........
