El éxito de los juegos de agua de Barcelona urge a desencallar la antigua 'playa' del Eixample
El reto de la tropicalización del verano
El éxito de los juegos de agua de Barcelona urge a desencallar la antigua 'playa' del Eixample
La Torre de les Aigües, tras ocho años sin 'playa', languidece al lado de los ejes verdes
Barcelona registra su récord absoluto de temperatura con una máxima de 40,9 grados
Un niño se refresca en una de las zonas de agua de Barcelona. / Belén González
Son un irrefutable éxito de público, no solo infantil, los juegos de agua que este verano han comenzado a funcionar en la ciudad (el último en sumarse, el primero de los seis previstos en el Eixample, en la avenida Mistral). Pero su buena acogida, previsible vistos los termómetros, no hace más que reabrir el debate sobre el mustio aspecto que ofrece el que durante años fue el lugar más fresco del distrito, incluso los días de más extremo calor: la Torre de les Aigües.
Por las quejas de una vecina y por una orden judicial, aquella ‘playa’ en mitad del Eixample cesó su actividad en 2018, un año en el que las advertencias de que la crisis climática iría a peor parecían aún a medio plazo y, quizá por ello, apenas nadie se movilizó para salvar aquel oasis en la cuadrícula. Por primera vez desde que hay registros, Barcelona superó el pasado 8 de julio la barrera de los 40 grados y la Torre de les Aigües, a pesar de que los comerciantes y los vecinos han propuesto interesantes soluciones para recuperarla aquella ‘playa’, no es, no de lejos, un refugio climático.
El pasado abril, el Ayuntamiento de Barcelona anunció que ese interior de manzana, el primero que recuperó la ciudad, en un ya muy lejano 1987, tendría también sus propios juegos de agua este mismo verano, pero la medida se ha pospuesto unas semanas o meses. El estanque, eso sí, está medio lleno. Cuando aquello era un lugar de baño, el agua era fresquísima. Provenía de un manantial subterráneo que........
