Del entusiasmo a la desesperanza: la disidencia iraní llora desde el exilio las consecuencias de una guerra que jaleó en sus inicios
Guerra en Oriente Medio
Del entusiasmo a la desesperanza: la disidencia iraní llora desde el exilio las consecuencias de una guerra que jaleó en sus inicios
"La guerra ha servido para que el régimen salga reforzado", afirma a EL PERIÓDICO una activista
Protesta de partidarios del regreso de la monarquía a Irán en Washington, el pasado 29 de marzo. / KEN CEDENO / AFP
Muchos se alegraron al principio, cuando por sorpresa, en una reunión rutinaria un sábado por la mañana —sábado es el primer día de la semana en Irán—, Israel asesinó en un bombardeo al entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí. En las numerosas olas de protestas en la última década, era el objeto de la ira de los manifestantes, que clamaban "muerte al dictador".
Muchos, tanto dentro de Irán como en el exterior, celebraron: no solo por el fallecimiento de Jameneí, en el poder desde 1989, sino por el inicio de una guerra, protagonizada por EEUU e Israel, que habían prometido un mes antes ayudar a los manifestantes iraníes que tomaron las calles a principios de enero y fueron masacrados por las fuerzas del orden iraní. Decenas de miles murieron en apenas unos días.
"Dentro de Irán, no todo el mundo quería la guerra. Pero mucha gente que salió a las calles en enero fue testigo de esa represión contra personas mayormente indefensas, sin armas, sin poder hacer nada. Así que muchos vieron como última opción para acabar con el régimen la intervención de un país extranjero", explica la activista iraní Ryma Sheermohammadi, quien, sin embargo, nunca estuvo a favor de la guerra.
En aquel momento........
