Dos ramos de flores
Opinión | Una Ibicenca fuera de Ibiza
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su mujer Begoña Gómez. / Borja Puig
Vaya por delante que esta que escribe no viene del mundo del periodismo, sino de la comunicación. Y se me nota al caminar. Quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. En comunicación existe una máxima: incluso cuando no quieres comunicar, comunicas. Y quizá por eso soy incapaz de leer una noticia solo desde dentro. De tragarme un titular —por escandaloso que resulte— sin preguntarme de dónde viene, adónde va y también… ¿cómo se verá desde fuera?
Se lo explico con un ejemplo reciente.
Mientras España debatía sobre si Begoña Gómez podía o no acompañar al presidente del Gobierno a la 36ª Cumbre de la OTAN en Ankara, yo no podía dejar de preguntarme otra cosa: En este mundo globalizado, ¿cómo leía la noticia el país anfitrión?
Recapitulemos: El 24 de junio, la mujer del presidente entregó su pasaporte en cumplimiento de las medidas cautelares impuestas por el juez Juan Carlos Peinado. Cinco días después solicitó autorización para realizar un único desplazamiento: viajar del 7 al 8 de julio a Ankara como integrante de la delegación española —adjuntando la invitación oficial de Emine Erdoğan, esposa del presidente turco— y continuar desde allí a Londres para asistir a la graduación de su hija el día 9 para regresar a España justo después.
Tras recabar la posición de acusaciones y Fiscalía, Peinado dejó la petición sin resolver y se marchó de vacaciones. La patata caliente terminó en manos del juez sustituto que heredó el asunto a las puertas del viaje, optando por una solución salomónica: partir la petición de la defensa y las pretensiones de........
