Sala de reanimación
Opinión | El cuerpo en guerra
Por un momento pensé que me había librado, aunque me había preparado para morir. Tenía todo listo. Estaba en paz. Me había dejado todo hecho, todo dicho. Había abrazado y llorado con las amigas que son carne de mi carne. Y me había despedido de Toffee por si acaso. De alguna forma, sentía que se sucedería una hemorragia interna en mi vientre irremediablemente en esta próxima operación.
Todo se había sucedido demasiado bonito en quirófano. Entre todos los profesionales que vinieron a presentarse antes de la operación, hubo uno que se colocó delante de mí y se quedó mirándome. «¿Vienes a por mí?», le pregunté. «Si me dejas», contestó él. Y añadió: «Soy Juanlu, voy a acompañarte a quirófano». Y se me inundaron los ojos de lágrimas. Le sonreí muy fuerte.
Estoy segura de que «mi» Juanlu quiso estar conmigo entonces. El del quirófano me prometió que leería mi........
