De la escuadra a la plática: la geometría de la cotidianidad
¿Y si resulta que el secreto mejor guardado de nuestras charlas de café no es la complicidad, sino la geometría pura? Me lo cuestionaba el otro día cuando veía como, entre apurones, marchas y saludos en la esquina, nosotros medimos el mundo y nuestras propias vidas, con círculos viciosos de los que, a veces, nos da pereza salir.
¿Y qué decir de la política nacional, donde las leyes de la aritmética parecen doblegarse por completo ante la necesidad del discurso? No es raro escuchar en los noticieros nacionales promesas de crecimiento económico con "crecimiento cero" de la inflación, o promedios nacionales que ocultan la cruda realidad de nuestras regiones. Basta recordar aquella famosa y polémica frase del "50/50" en los debates sobre la coparticipación tributaria y los recursos, donde se blandían porcentajes absolutos como si repartir el país fuera una simple operación de división exacta sobre el papel, ignorando por completo la compleja topografía social y económica de Bolivia. Frente a los micrófonos, los números y las proporciones se convierten en una trampa retórica; nos prometen un equilibrio perfecto que desafía cualquier lógica, demostrando que en el ajedrez del poder, la verdad........
