La vida es un segundo
Las grandes tragedias aparecen para recordarnos una realidad que casi siempre nos empecinamos en eludir: que la vida dura solo un segundo. Recuerdo que el lunes, en medio de mi jornada laboral, un compañero y yo justo nos encontrábamos hablábamos de la inutilidad de esforzarse en pensar en el futuro, cuando ni siquiera sabemos lo que nos puede llegar a ocurrir en los próximos instantes. Al final, todo es un parpadeo, y de un momento a otro, puedes pasar de ver la luz a quedar a merced de la oscuridad absoluta.
Así no me haya tocado vivirlo en carne propia —llevo dos años residiendo........
