Preservar el sentido humanitario
El cambio está cada vez más orientado hacia la especulación financiera y menos hacia la creación de capacidades, con conciencia crítica y humanitaria, que tengan presente a todo ser humano en toda su integridad, sobre todo en el uso de las realidades terrenas, lo que nos demanda otras leyes morales y sociales, que reconsideren las diversas situaciones, ante un crecimiento mundial pobre, que lo único que fomenta es la desigualdad entre zonas. Por tanto, es una injusticia que los países menos adelantados reporten flujos estancados o en descenso, lo que agrava las brechas de financiamiento para el desarrollo. Además, sin medidas para reactivar la inversión productiva, los flujos seguirán concentrándose en pocas regiones y sectores, limitando su aporte al avance global.
Ciertamente, si la inflación baja, pero la inversión es moderada y la incertidumbre persiste, el costo de la vida continúa siendo un desafío global, instándonos a repensar sobre los riesgos........
