El presidente y el vice que merecemos
El devenir histórico de Colombia en este 2026 expone una de sus fracturas más complejas, caracterizada por una transición política que ha derivado en parálisis institucional y desorden sistémico. El país ha estado bajo la dirección de un proyecto de izquierda que, escudado bajo proclamas progresistas y socialdemócratas, ha instrumentalizado lógicas de permanencia y confrontación doctrinal heredadas del ala radical.
El balance del periodo gubernamental de Gustavo Petro se traduce en un diagnóstico caótico: la desarticulación de las alianzas público-privadas (APP), el marchitamiento deliberado del sector minero-energético, la contracción de la infraestructura y la parálisis constructora por la eliminación de subsidios de vivienda social. A este panorama se suma una crisis de bienestar expresada en el desabastecimiento de medicamentos, la desfinanciación educativa del Icetex y una polémica reforma pensional que precarizó el ahorro de los no pensionados. Este repliegue del Estado, sumado a una violencia preelectoral con 500 amenazas de muerte y el control criminal del 34% del territorio, configura un escenario crítico que........
