Los ojos del mundo
El mundo observa a Colombia con expectativa. Mientras muchas democracias occidentales comienzan a corregir los excesos ideológicos que durante años confundieron al Estado con el único motor del progreso, América Latina vuelve a debatirse entre dos caminos opuestos. Uno insiste en la expansión burocrática, el enfrentamiento permanente y la nostalgia revolucionaria de los años sesenta. El otro, apuesta por la libertad económica, la seguridad jurídica, la propiedad privada, el fortalecimiento institucional y la confianza en el ciudadano como protagonista del desarrollo.
Ese nuevo escenario internacional ya no es marginal. Desde Argentina hasta diversos sectores democráticos de Venezuela y Europa empieza a consolidarse una corriente política que entiende que las naciones prosperan cuando el individuo puede crear, invertir, producir y emprender sin la asfixia de gobiernos empeñados en controlar cada dimensión de la sociedad. La experiencia histórica demuestra que las sociedades abiertas generan innovación,........
