La hora del carácter
A escasas tres semanas de la primera vuelta presidencial, millones de colombianos comparten una sensación amarga, instalada poco a poco desde el comienzo mismo de este gobierno. El presidente terminó haciendo lo que le dio la gana y, para desconcierto de muchos, pareció que nadie hacía nada.
La afirmación resulta dura. También injusta en parte. Hubo instituciones que resistieron. Las altas cortes, sectores importantes de la Rama Judicial y el Banco de la República evitaron daños mayores. La inmensa mayoría de alcaldes y gobernadores mantuvieron los pies sobre la tierra, preservando gobernabilidad y sentido práctico mientras desde Bogotá se estimulaban tensiones que el país no necesitaba. Los gremios empresariales mantuvieron el pulso de la economía en medio de incertidumbres crecientes.
La Registraduría Nacional merece igualmente respaldo y respeto. En tiempos de sospecha y crispación política, ha........
