Dos efemérides
En principio, no tienen nada que ver uno con otro. Entre los dos acontecimientos transcurrieron cuarenta años. El uno representó en su momento la convicción y la esperanza de que el derecho se impondría a la fuerza en las relaciones internacionales; el otro, la justificación, aunque accidental e indirecta, de un miedo geopolítico de dimensiones apocalípticas, surgido del recuerdo y fermentado en la latencia. Del uno no dan cuenta ni la literatura ni el cine, y la cultura popular lo ignora por completo; sobre el otro abundan las películas y las series, las crónicas y los reportajes. Aquel se produjo al cabo de una guerra mundial devastadora; este, preludiando el fin de otra, de naturaleza diferente, pero mundial también, a fin de cuentas.
El uno fue la sesión inaugural de la Corte Internacional de Justicia........
