Cuando la cultura se apaga
La noticia de que este año no habrá Ibagué Festival no debería pasar como un hecho más dentro de nuestra agenda cultural. La desconexión entre las decisiones públicas y uno de los activos más profundos de esta región, su identidad artística, es un síntoma preocupante.
El vacío de financiación regional —tanto del departamento como del municipio— no solo dejó sin escenario a un evento de talla internacional, sino que truncó un proceso construido cuidadosamente durante años. No estamos hablando de un puñado de espectáculos que se limitaban a entretener a la ciudadanía. El Ibagué Festival se consolidó como un ecosistema donde la música se convierte en formación, proyecto de vida y motor económico de una industria creativa y dinámica, edificada sobre una ventaja competitiva........
