La consulta: antesala real del poder en 2026
A veces la política no se define en la elección misma, sino mucho antes, cuando se acuerdan —o se disputan— las reglas del juego. Por ello, más que un simple mecanismo de selección, la consulta anunciada por la centro derecha debe leerse como una prueba de carácter institucional. No es apenas un trámite previo, ni tampoco un ritual partidista: es, si se quiere, la primera batalla simbólica de 2026.
Porque en tiempos de polarización, y de fatiga ciudadana, las formas importan tanto como el fondo. Si el candidato surge de un consenso cerrado, podrá exhibir unidad; pero si emerge de una competencia abierta, podrá reclamar legitimidad. Y entre unidad sin debate o legitimidad con contraste, la democracia —cuando es auténtica— debe decantarse en lo segundo.
No se trata solo de escoger un........
