menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Elecciones y justicia

14 0
yesterday

Es casi un lugar común repetir la frase: “politización de la justicia o judicialización de la política”. Nuestro esquema constitucional, particularmente desde el 91, dejó algunas rendijas por donde puede colarse esa inconveniente mixtura.

Por antecedentes que durante la llamada época de la violencia permitieron la utilización de acciones judiciales con fines políticos, el plebiscito de 1957, que diseñó las instituciones del Frente Nacional, restableció la independencia total del poder judicial frente a la política. Antes, los magistrados de las “altas Cortes” que no eran sino dos: la Suprema y el Consejo de Estado, eran designados por el Congreso de ternas que presentaba el presidente.

En el 57 y para evitar que los aspirantes a magistrados tuvieran que hacer lobby ante el parlamento para ser elegidos, se estableció el sistema de la cooptación. Es decir, que las propias Cortes iban eligiendo los reemplazos sin participación alguna del gobierno ni del Congreso. Además, se instauró la carrera judicial para garantizar........

© El Nuevo Día