¿Cuánto vale el conocimiento?
Si consideramos que determinadas disciplinas son importantes para el desarrollo cultural, científico y humano del país, entonces debemos construir mecanismos de financiamiento que permitan estudiarlas sin que ello signifique una carga económica desproporcionada.
Las recientes declaraciones del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, llamando a los estudiantes a “tener cuidado al endeudarse” para estudiar carreras con menor rentabilidad futura han abierto una discusión que trasciende el financiamiento de la educación superior. En el fondo, nos obligan a preguntarnos algo mucho más profundo: ¿cómo estamos valorando el conocimiento en nuestra sociedad?
Por supuesto, nadie puede desconocer que la educación tiene una dimensión económica. Miles de familias realizan enormes esfuerzos para que sus hijos e hijas accedan a estudios superiores con la expectativa legítima de mejorar sus condiciones de vida. La educación ha sido históricamente una herramienta de movilidad social y es razonable esperar que el esfuerzo realizado permita acceder a un trabajo digno y a una remuneración justa.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre aspirar a una justa retribución por el trabajo........
