La ciudad cambió, las barreras también: los scooter
Cada vez que una innovación llega a nuestras ciudades solemos preguntarnos cuántas personas la utilizarán. Tal vez también deberíamos preguntarnos a quiénes podría dejar fuera si no pensamos su implementación desde la accesibilidad.
En los años noventa y a comienzos de los 2000, quienes vivimos con discapacidad visual convivíamos con un enemigo silencioso: las cabinas de los teléfonos públicos.
El bastón blanco permite detectar aquello que está a ras de suelo gracias a su movimiento de lado a lado, pero no los obstáculos que aparecen a media altura. Más de una vez terminé golpeándome con una cabina que surgía inesperadamente en medio de la vereda.
Durante años estas cabinas telefónicas fueron uno de los mayores riesgos para quienes usamos bastón blanco. Desaparecieron gracias a la masificación de la telefonía móvil y creímos que la ciudad había aprendido. No fue así. Las barreras no desaparecen; simplemente cambian de forma. Hoy tienen batería, aplicación móvil y dos ruedas.
Cuando el enemigo cambia de forma: los scooters
Los scooters representan un avance en materia de movilidad.........
