La cuenta de la luz: cuando la transición no llega al hogar
Si Chile quiere que la transición energética sea un éxito, no puede seguir construyéndose sobre cuentas que suben mientras se prometen ahorros que nunca llegan. De lo contrario, la transición será limpia en los discursos, pero cada vez más pesada en el bolsillo de las familias.
A los consumidores nos han dicho durante años que la electricidad en Chile sería más barata gracias a las energías renovables. Que el sol y el viento nos iban a traer alivio en la cuenta de la luz. Pero cuando uno conversa con las familias, con los pequeños comerciantes o con los adultos mayores, la sensación es otra muy distinta: la cuenta no baja y, en muchos casos, empieza a subir.
Desde la vereda del consumidor regulado —el que no puede cambiarse de proveedor y simplemente paga lo que llega— el problema es claro: los beneficios de la transición energética no están llegando al bolsillo y todo indica que, a partir de 2026, esa distancia se va a notar aún más.
En los próximos años veremos aumentos en las tarifas que no tienen una explicación simple para la gente común. No es que estemos........
