La deuda de todos
El Estado tiene razón en cobrar la deuda del CAE. Tiene 20 años de equivocarse en cómo hacerlo. El embargo masivo de esta semana no es política educativa. Es la acumulación de errores de diseño que ningún gobierno quiso corregir, incluyendo el negocio universitario que el propio sistema financió.
Esta semana la Tesorería General comenzó a embargar sueldos y bienes raíces a deudores del CAE. Son más de 550 mil personas. La deuda acumulada llega a 4 billones de pesos. El gobierno de Kast lo presenta como un avance en la regularización del sistema y, en términos fiscales estrictos, tiene razón: cobrar lo que se debe es una función legítima del Estado.
El problema no es que el Estado cobre. Es que lo hace con un instrumento que no distingue entre quien no quiere pagar y quien no puede. Un embargo sobre el sueldo de alguien que gana 800 mil pesos puede dejar a una familia sin ingresos operativos de un mes para otro, sin previo aviso, sin gradualidad, sin posibilidad de negociar antes de que llegue la medida. Eso no es rigor fiscal. Es brutalidad administrativa.
Un crédito diseñado como negocio, no como política
El CAE nació en 2006 con una lógica de mercado: la banca privada financia, el Estado avala, el estudiante paga. Pero hubo un tercer beneficiario que el debate de esta........
