¿Fue un acierto o un error de J. A. Kast proyectar que está gobernando anticipadamente?
Cuando el diseño consiste en proyectar que ya estás gobernando, el chileno promedio -convertido en un “detractor crónico”- no entiende, y en un acto de egoísmo irracional, se irrita porque las autoridades salgan de vacaciones y abandonen sus funciones. Son los riesgos de jugar adelantado.
José Antonio Kast fue claro durante la campaña y lo ratificó la noche que triunfó en el balotaje: “vamos a gobernar desde el 15 de diciembre”. Y la verdad es que no era una analogía ni un eufemismo. Fue una decisión estratégica diseñada por su entorno, que consistió en crear en la ciudadanía la percepción de que tomaban el control con antelación al 11 de marzo, es decir, tres meses antes del plazo establecido para el cambio de mando.
No me cabe duda de que en esta audaz decisión primaron varios factores: el estado de ánimo que la campaña de la segunda vuelta logró captar en un elector cansado de la delincuencia y la migración ilegal, la contundente votación lograda -58%-, y por supuesto, las altas expectativas que se generaron en la ciudadanía.
Tan en serio se tomó el presidente electo y su equipo -donde Cristián Valenzuela habría cumplido un rol crucial- esto de dar la impresión de estar gobernando en paralelo a Boric que, en menos de 48 horas, Kast estaba en Buenos Aires con una delegación empresarial encabezando una reunión bilateral con Javier Milei.
De ahí en adelante, las múltiples actividades de José Antonio Kast se tomaron por completo la agenda pública, desplazando a Gabriel Boric y su gobierno: reuniones con expresidentes, gremios empresariales, alcaldes, autoridades sectoriales, entrevistas en distintos medios de prensa y también viajes a Perú, República Dominicana, Panamá, El Salvador y pronto Europa, dando una señal clara de que Kast será un presidente viajero, como Milei.
Y por supuesto, la gran apuesta. Entregar por goteo el futuro gabinete, y hacer partícipe de este proceso a la Oficina del Presidente Electo (OPE) como si fuera un show en directo, un reality. Por primera vez, desde 1990 -largos 36 años- que un presidente electo no........
