La autonomía socialista
Más adelante, vendrá el momento de las coaliciones electorales, ojalá en torno a una sólida plataforma democrática y reformista, compartida con otras fuerzas del centro y de la izquierda del país.
Las derrotas electorales siempre abren un período de balances y, en el mejor de los casos, reflexiones críticas y golpes de timón.
La izquierda chilena, y en especial el Partido Socialista, enfrenta hoy ese momento. Consciente de que no basta la retórica unitaria ni la adhesión sin condiciones a proyectos ajenos, el PS ha comenzado a levantar su voz y afirmar algo que durante largo tiempo pareció extraviado: su propia autonomía.
En una entrevista reciente, la presidenta del partido, Paulina Vodanovic, fue clara: “No vamos a seguir sumándonos a proyectos políticos ajenos” (La Segunda, 16 enero). Una frase con implicancias posteriores, como la reciente reunión de los partidos del Socialismo Democrático junto a la DC en que se comenzó a delinear el tipo de oposición que este sector político desplegará ante el gobierno de Kast. Fue el punto de inflexión necesario después de años en que el PS pareció difuminarse entre estrategias forjadas por la izquierda maximalista, diluyendo su perfil ideológico en nombre de la unidad y la gobernabilidad.
La etapa que se abre es exigente, porque el naufragio del último ciclo dejó,........
