El costo de no entender que gobernar es comunicar
Las crisis comunicacionales rara vez nacen frente a un micrófono. Generalmente son consecuencia de problemas previos: falta de alineamiento, ausencia de estrategia, desconocimiento del entorno o decisiones tomadas sin considerar cómo pueden ser interpretadas por la sociedad o por segmentos de ella.
En los últimos días hemos vuelto a discutir sobre comunicación política. Entrevistas, vocerías, crisis públicas y decisiones que rápidamente pasan del ámbito privado al escrutinio ciudadano. Sin embargo, el debate suele quedarse en la superficie: quién habló, qué dijo, cómo se vio. La verdadera discusión es mucho más profunda.
En sociedades complejas, donde las decisiones públicas y privadas tienen impactos inmediatos en la confianza, la comunicación no puede ser entendida como un accesorio, un recurso estético o una herramienta para administrar crisis cuando estas ya ocurrieron. La comunicación es parte de la estrategia.
Una organización que no comunica bien no necesariamente tiene un problema de relato; muchas veces puede tener un problema de conducción, porque comunicar implica comprender el entorno, anticipar........
