Contra la cultura de la crueldad: inclusión laboral como respuesta
La repugnancia que provoca el video de Ítalo Omegna no debe quedar solo en la indignación momentánea. Es un recordatorio brutal de lo que ocurre cuando la crueldad se normaliza: primero en las bromas, luego en la infancia, y finalmente en el mundo del trabajo.
El episodio del video de Ítalo Omegna no solo expone una burla hacia la infancia neurodivergente. Lo que resulta más repugnante es la mirada que transmite: la idea de que hay vidas menos dignas, menos defendibles, menos valiosas. Esa cultura de la crueldad, que se normaliza en bromas y comentarios, no se queda en la infancia: se reproduce en el mundo del trabajo cuando se niega la oportunidad a quienes son distintos, cuando se les reduce a etiquetas y se les condena a la invisibilidad.
Hemos comprobado que la verdadera respuesta a esta cultura no está........
