Una distopía que también es a nivel científico
Una distopía no siempre llega con grandes estridencias. A veces comienza con decisiones pequeñas, con recortes “razonables”, con preguntas aparentemente pragmáticas. Y así el país que apostaba por el conocimiento empieza a desmontar, pieza por pieza, las condiciones que lo hacían posible.
“Chile lanzará el primer satélite construido en territorio nacional: el SUCHAI 1”, “Tecnología antisísmica ‘made in Chile’” se abre al mercado mundial”, “Histórico hito de la ciencia nacional: vacuna chilena contra virus sincicial iniciará estudios clínicos en Europa”, “Chile lanzó ‘Latam-GPT’, una inteligencia artificial con perspectiva latinoamericana”.
Hasta hace poco, titulares como estos no solo eran motivo de orgullo, sino también evidencia de un camino........
