Las cuatro encrucijadas de Kast
La pregunta no es si existen encrucijadas y contradicciones —esas son inevitables—, sino si la nueva administración será capaz de reconocerlas a tiempo y gobernar dentro de sus límites, antes de que sean los hechos los que impongan su propia corrección.
La instalación del nuevo gobierno ya deja ver, con nitidez creciente, al menos cuatro encrucijadas estructurales. No se trata de tropiezos coyunturales ni de simples errores de coordinación, sino de dilemas de fondo, que carecen de soluciones limpias. En cada alternativa aparecen tensiones inevitables: con el discurso de campaña, con la arquitectura de alianzas que hizo posible la victoria electoral o, en algunos casos, con los propios objetivos estratégicos que la nueva administración se ha fijado.
Primera encrucijada: el fin de las soluciones mágicas
Las promesas formuladas durante la campaña enfrentan ahora el peso de la realidad. El viaje del presidente electo a Perú funcionó como una señal temprana. El corredor humanitario —pieza central del diseño migratorio— carece de viabilidad si depende de la cooperación activa de un país receptor que no tiene incentivos claros para asumir ese rol.
Este patrón se repite en otras áreas programáticas: anuncios espectaculares que, una vez trasladados al terreno........
