Tampoco era ahí
Era una mujer muy bella. Vestida con un vestido amplio y tenis, que le daban un aire de formalidad liviana. Era de esas personas que saben aparecer en cada lugar sin desentonar, que se ven siempre puestas en orden y, al mismo tiempo, casuales, como sin hacer esfuerzo por verse bien, pero logrando hacerlo, sin duda alguna.
Era una mujer muy bella. Vestida con un vestido amplio y tenis, que le daban un aire de formalidad liviana. Era de esas personas que saben aparecer en cada lugar sin desentonar, que se ven siempre puestas en orden y, al mismo tiempo, casuales, como sin hacer esfuerzo por verse bien, pero logrando hacerlo, sin duda alguna. Se sentó suavemente, tomándose el tiempo para empezar. Me miró y después de un suspiro largo habló de su enorme sensación de soledad y su casi desesperada búsqueda de ternura........
