Una democracia comprada
En el curso del debate electoral del pasado 8 de marzo sucedieron en varios sitios del territorio nacional episodios alarmantes que dejan al descubierto una práctica que, de años, viene ocurriendo descaradamente. Se trata de la compra y subasta de votos.
El fenómeno no es más que uno de los más graves tentáculos de la corrupción que agobia al país y lleva a opinar que nuestra democracia queda empañada en cada justa electoral y con heridas muy profundas que agravan de manera letal el buen desarrollo institucional requerido para superar los grandes males que obstaculizan el progreso que........
