Gramática del escapismo
El habla dibuja la guía del espíritu humano. Las palabras evidencian las marañas del pensamiento. Entre los pliegues de la conversación cotidiana hay vicios destinados a cubrir silencios, hendiduras temporales del discurso ordinario. Existe un pronombre cuyo abuso distorsiona la identidad profunda: "uno". Este vocablo abandonó su vieja función matemática, volviéndose un refugio brumoso donde el emisor esconde su cara frente al espejo de la realidad.
El uso sistemático de dicho vocablo disuelve la obligación personal, arruina el discurso de manera alarmante. Quien afirma que en situaciones difíciles: "uno siente miedo" realiza un suave acto de........
