Dinastía del instante: herencia de lo invisible
Existe una arrogancia silenciosa en el hombre moderno: la de creernos náufragos solitarios en el océano del tiempo. Nos miramos al espejo y vemos un rostro acabado, un nombre definitivo, una biografía que comienza con nuestro primer llanto y termina con el último suspiro. Sin embargo, la realidad es más vasta y extraña. Eres un continente donde convergen ecos de una victoria que comenzó millones de años.
Tú, que lees estas líneas, eres el resultado de una resistencia implacable. En el santuario de tus células late un pulso que sobrevivió al fuego........
