Fin de las corralejas: las bandas
La gente abandona la rutina y se asoma a ver de dónde proviene esa sinfonía de dioses, esa música sagrada para los cordobeses. Ese ritmo propio de nuestra tierra que es un ritual en el que se rinde homenaje a la memoria ancestral de los pueblos de Córdoba y sus alrededores. Es la autenticidad corroncha hecha música y baile, una tradición dónde la letra, que cuenta historias de ríos, de pueblos, de toros, y de personajes, se esconde bajo los sonidos melódicos de los instrumentos. Y la poesía a pesar de no estar escrita se manifiesta en un aipeo que resuena y que será contestado por un guapirreo. Es la simple entrada de una banda pelayera a un pueblo, el día antes de cualquier fiesta de toros, carreras a caballo o cabalgata.
El solo de una trompeta........
