¿Y si fuera tu hija? II
El cuerpo de las mujeres ha sido, a lo largo de la historia, territorio de conquista, dominación y comercialización. No como metáfora, sino como práctica sostenida, legitimada y, en demasiadas ocasiones, normalizada. Un territorio que se explota mientras resulta útil y se descarta cuando deja de serlo. Lo que ha cambiado no es la lógica, esa permanece intacta, sino la sofisticación con que la sociedad aprende a convivir con ella sin sentir culpa.
Quizá una de las formas más peligrosas de violencia no sea la explícita, sino aquella que deja de parecer violencia. La que se vuelve costumbre. Chiste. Rumor. "Decisión personal". La que se aprende tan temprano que termina confundiéndose con libertad. Le ponemos precio al cuerpo de........
