La profesión de escritor
Querido lector: a usted jamás se le ocurriría contratar a un abogado sin pagarle; pedirle a un médico el favor de operar a un familiar; a un arquitecto que le regale el plano de una casa o a un lustrabotas que no le cobre por brillarle sus zapatos. ¿Cierto?
En cambio al escritor se le sigue menospreciando. Se le pide que regale sus libros; se le “invita” a participar en eventos literarios sin pagarle su trabajo y algunas ferias o festivales le piden, sin asomo de vergüenza, que se costee sus traslados, hospedaje y alimentación. ¡Y muchos colegas aceptan semejante infamia! La responsabilidad........
