La gratitud como faro
A medida que la vida avanza, con sus aciertos, tropiezos y decepciones, vamos descubriendo un sendero silencioso que siempre nos conduce a la gratitud: ese faro que, en medio de la niebla, tantas veces nos ha mostrado el rumbo… y que, sin darnos cuenta, también hemos encendido para alumbrar el camino de otros.
Por Alejandra María Ramos Hernández A medida que la vida avanza, con sus aciertos, tropiezos y decepciones, vamos descubriendo un sendero silencioso que siempre nos conduce a la gratitud: ese faro que, en medio de la niebla, tantas veces nos ha mostrado el rumbo… y que, sin darnos cuenta, también hemos encendido para alumbrar el camino de otros. La gratitud es quizá la expresión más pura de la bondad humana; no busca reconocimiento ni mide recompensas. Aparece en lo cotidiano, en un gesto que sostiene, en la palabra que reconforta, en el abrazo que cobija. Agradecer es recordar de dónde venimos, lo que hemos alcanzado y reconocer con humildad a quienes hicieron........
