El incomprensible apuro cuando se acaba el tiempo
El Presidente saliente Gabriel Boric demuestra un apuro y un sentido de urgencia en sus últimas semanas en el poder que no demostró en sus primeros cuatro años. Pero nunca es buena idea tratar de hacer de forma apresurada lo que no se hizo bien cuando había tiempo de sobra. La incapacidad para organizar bien su agenda en sus primeros años y los errores no forzados que cometió su gobierno al nombrar a ministros inexperimentados ahora le pasan la cuenta al gobierno. Ahora que se termina su periodo en el poder, igual que un estudiante que inútilmente intenta aprender en unas horas lo que no aprendió en todo el semestre, Boric está mostrando un sentido de urgencia que solo confirma que, en todo su periodo, el radical líder estudiantil nunca aprendió a habitar debidamente su cargo.
Cuando el Congreso ya entrado en su receso de febrero y los que no han podido tomar vacaciones aún se apresuran en hacerlo antes de que los estudiantes vuelvan a sus clases a comienzos de marzo, el Presidente Boric está mostrando un sentido de urgencia y apuro que no estuvo presente en sus cuatro años en el poder. Para un gobierno que siempre llegó tarde a todo, que desaprovechó su........
